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El smoothie de fresa es una bebida refrescante y deliciosa, perfecta para los días más calurosos del año. Es una de mis bebidas preferidas, suelo tomarla en desayunos y meriendas, incluso en los meses de invierno.

Además, puedes ir variando el sabor agregando otras frutas o endulzantes: piña, plátano, mango, canela, dátiles…¡Lo que se te ocurra!

Otra de las cosas que suelo hacer, sobre todo en verano, es hacer el smoothie y meterlo en el congelador un par de horas, quedándose como un helado cremoso (no llego a congelarlo del todo) y lo pongo encima de tortitas, brownies o lo que me apetezca en ese momento.

Para hacer este smoothie de fresa podéis usar la bebida vegetal de avena que publicamos anteriormente.

También podéis utilizar bebidas ya compradas o hacerla vosotros mismos del fruto seco o semilla que prefiráis.

Instrucciones

0/0 Pasos realizados
  1. Añadir la bebida vegetal y las fresas congeladas en el vaso de la batidora
  2. Batir hasta su completa trituración
  3. Agregar los endulzantes y extras deseados y batir nuevamente para que se mezcle
  4. Verter en un recipiente y consumir bien frío

 

Consejos

  • Si con las fresas congeladas no ha quedado suficientemente fría la bebida puedes incorporarle unos hilos y batir hasta su completa trituración.
  •  Agregando más o menos líquido para ajustar la consistencia a tu gusto.
  • Puedes agregarle cualquier tipo de fruta y endulzante, mis combinaciones preferidas son «fresa y plátano», «fresa y frutos del bosque» y «fresa con leche de coco».
  • El smoothie se puede congelar y ser usado como un helado rápido.
  • Algunos endulzantes naturales que quedan bien son: dátiles, plátanos maduros y canela.
  • Podéis hacer bolsas de frutas variadas por raciones y congelarlas, de forma que cada vez que queráis un smoothie basta con elegir una bolsita y batirlo todo junto con la bebida que queramos.

 

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