Esta semana os quiero enseñar una receta de salsa de tomate mexicano con un toque picante, una propuestas para dippear, como nuestro tapenade de aceitunas.

Nosotros solemos usar este tipo de tomates para poner en la base de las tortillas para fajitas y después meter el relleno y otros toppings como guacamole o salsa de «queso». No toleramos demasiado el picante, por lo que solemos hacerla con poca guindilla, para que tenga un picante suave.

No tengo receta fija de salsa de tomate, sino que voy variando según los ingredientes que tenga por casa, según la temporada de los productos. Como base uso tomates o tomate triturado, ajo y aceite de oliva y luego voy improvisando con lo que haya.

Para la receta de esta ocasión tomé de referencia las clásicas salsas de tomate envasadas que te venden en los supermercados (incluyendo trocitos de verduras, sin triturar), aunque al ser una receta casera es mucho más saludable, al no contener conservantes, sal ni azúcares en exceso.

¡Vamos a ello!

salsa de tomate mexicana para fajitas

Instrucciones

0/0 Pasos realizados
  1. En una olla ponemos agua a hervir (sin sal) y agregamos los tomates y el chile jalapeño. Dejamos hervir unos minutos, con 2 o 3 bastan, lo suficiente para que se ablanden un poco.
  2. Escurrimos bien  y metemos en el vaso de la batidora junto al ajo, la cebolla y el orégano. Procesamos hasta que esté totalmente triturado (aproximadamente 1 minuto, dependiendo de la potencia de vuestro aparato).
  3. Lavamos y cortamos los pimientos en daditos de pequeño tamaño (cortamos por la mitad el pimiento, después en tiras, y las tiras en cuadraditos)
  4. Calentamos una sartén a fuego medio-bajo, agregamos el aceite y los pimientos cortados. Dejaremos sofreír hasta que estén blanditos (unos 10 minutos, según el tamaño al que los hayáis cortado).
  5. Incorporamos la mezcla del tomate triturado, agregamos sal y el vinagre de alcohol y mezclamos bien. Dejamos cocinando 5-10 minutos y rectificamos de especias.
  6. Dejamos cocinando otros 5 minutos o hasta la salsa se haya espesado al gusto.

 

Consejos

  • Si no os gustan los pimientos, podéis eliminarlos de la receta y sustituirlos por tomates cortados en daditos (si queréis tener verduras dentro de la salsa y darle un toque más crujiente).
  • Podéis usar la variedad de tomates que prefiráis, cada uno de ellos tendrá un tiempo de reducción distinto, según la cantidad de agua que tengan.
  • Si notáis que os queda un poco ácido, podéis echarle unas cucharadas de azúcar hasta rectificarlo.
  • La salsa se puede conservar 3-4 días en la nevera y 2-3 meses en el congelador

 

¿Te ha gustado esta receta? Ayúdanos compartiéndola en tus redes sociales.